15 de agosto de 2015

Universo Krahe: mujeres, sexo y masculinidad

 Julio 2015
Una se acerca a la figura del cantautor con recelo: atractivo, noctámbulo, de vida bohemia, alabado por crápulas legendarios como "gran conquistador que sabía encandilar a la mujeres y capearlas como ninguno" [1].
Pero como una intenta formar su criterio más allá de sus propios prejuicios y los de los demás, como la acusación que encuentro en El País de que “Krahe, como Quevedo, es un misógino que necesita a las mujeres, pero no desaprovecha ocasión para ponerlas a caldo” [2], me dispongo a cotillear sobre su vida y analizar algunas de las más de 150 canciones de Krahe desde la perspectiva de género. Veo que Krahe invierte sus primeros casi 30 años en liberarse de las expectativas familiares, que vive una historia de amor que dura toda la vida con su mujer de origen canadiense Annick con la que tiene hijos y nietos, que dice “le castigan cuando han pasado varios fines de semana fuera actuando” [3] (cosa que solo ocurre cuando hay apego familiar establecido) y que le gusta jugar al ajedrez e ir a su casa de Zahara de los Atunes donde los lugareños le aprecian, aunque no haga flamenco. Y veo que en sus canciones no pone a las mujeres a caldo ni mucho menos y tampoco las halaga en exceso (con la excepción de la chorrada de canción Olé tus tetas), más bien habla de situaciones de desencuentro, en las que no duda en desdramatizar las frustraciones que esas situaciones le provocan a base de ridiculizarlas con una enorme capacidad de reírse de sí mismo. En cambio, sí veo sensibilidad de género cuando este término no tenía la acepción que hoy tiene: Si fuera yo mujer / minoría racial, zurdo, homosexual… (Sr. Juez) y un mensaje crítico implacable contra la violencia machista en un  tiempo en el que el fenómeno ni siquiera tenía nombre (Dónde se habrá metido esta mujer). Contra las mujeres no está, concluyo en mi primer diagnóstico preliminar.


Y continúo hacia terrenos más movedizos, las imperceptibles líneas que construyen los pactos de género entre hombres y veo que Krahe ha conseguido tocar todas las líneas de flotación de la autoestima masculina con ese “humor blanco del triángulo isósceles que es igual si se coloca de costado, salvo que está muchísimo más cómodo”. Se atrevió con el tamaño del pene en Burdo rumor, inmensa y silenciada causa de dolor para tantos niños, jóvenes y hombres aún hoy; se atrevió con la masturbación y los conflictos internos que generaba sobre todo en aquella generación criada en el franquismo, pero que todavía existente en muchos ámbitos familiares y sociales, con su Mano en pena en la que desangustia una barbaridad con su “pero bueno, me entretiene”, se atrevió con el fantasma del cornudo en Sábanas de seda, dedicada al supuesto amante de su mujer y, finalmente y sobre todo, se atrevió a ridiculizar como nadie el mandato de género de la potencia sexual y la promiscuidad, eso de que no pueden desaprovechar ninguna oportunidad si alguna se pone a tiro en Kriptonita, Sr Juez y, por supuestísimo, No todo va ser follar.


Y desde ahí llego a la esencia del personaje, desnudo y  destripado, en Nos ocupamos del mar, donde Krahe habla del amor como construcción entre dos, donde se reconoce y valora el trabajo de cada cual según su talante, del trabajo de ella de regar lo escondido, de ocuparse de todo lo importante, donde sobre todo reconoce que es cansado y una siente el respeto profundo de Krahe por ese cansancio, tantas veces incomprendido por los hombres (siempre cansadas, ya nunca nos apetece follar), cuando pone sus ojos, sus manos, su voz en su costado, mientras ella descansa a su lado. Ese reconocimiento del cansancio de las mujeres me emociona y me enamora y hago mías las palabras de Pilar Bardem [5]: “Me gusta, porque además de estar bueno, es una persona que es feminista”. ¡Salud!

Paz Blanco - Socia del Colectivo Sororidad
   
[1] Joaquín Sabina, entrevista para el documental Esta no es la vida privada de Javier Krahe.
[2] Ricardo Cantalapiedra, Ácido cítrico chulo. El País 24 diciembre 1999.  
[3] Entrevista para Discópolis de Radio 3. 3 de diciembre de 2013

[4] Entrevista para el documental Esta no es la vida privada de Javier Krahe

25 de febrero de 2014

¿Por qué soy feminista?


Me ha sorprendido que no hablara de Olympe de Gouges, ni de las sufragistas, pero del aborto sí habla ¡y cómo!
Regalo anticipado para el 8 de marzo, amigas
paz blanco
socia del colectivo sororidad

10 de enero de 2014

Una ley antimujeres

No

Lo aberrante e intolerable de esta ley es su espíritu, pues toda ella está pensada para humillarnos a las mujeres, para devolvernos a la minoría de edad franquista

Beatriz Gimeno
Artículo publicado en eldiario.es 09/01/2014

El PP ha planteado una contrareforma de la ley del aborto que es completamente infumable incluso para el PP. No sé si las resistencias a la ley entraban dentro de un plan previo para primero tensar la cuerda y después hacerse los centristas y demostrar voluntad de diálogo y moderación; si se trataba desde el principio de presentar una ley tan restrictiva que cualquier pequeña modificación posterior de la misma ayudara a hacerla digerible o si se trata verdaderamente de la personalidad megalómana de Gallardón, que tira a lo grande lo mismo para construir un túnel que para hacer una reforma legal que tumbe derechos consolidados o consensos sociales. En todo caso el debate parece haberse centrado en el supuesto de malformación del feto, tan unánimemente criticado que es posible que finalmente se suavice.

Pues no. El problema de la contrareforma del aborto no es ese y me niego a centrarlo en ese aspecto. O el aborto es un derecho de las mujeres a autodeterminarse, a la plena posesión de su cuerpo y su sexualidad, o es una concesión que el poder nos hace para que en los supuestos que ese poder graciosamente considere (y que han ido cambiando a lo largo de la historia) se nos permita abortar. Por supuesto que obligar a una mujer a tener un hijo con una malformación grave implica auténtico sadismo;  pero obligar a una mujer a tener un hijo que no quiere tener es igualmente intolerable y puede ser una situación igual de dura. No es la calidad del feto lo que conforma el núcleo del derecho al aborto. No nos engañemos, las mujeres embarazadas de fetos con graves malformaciones seguramente terminen pudiendo acogerse al supuesto de grave daño psíquico, como el propio Gallardón ha indicado. El daño psícológico era un “coladero” con la ley de 1985 y se pretende que sea ahora un coladero, aunque mucho más estrecho y posiblemente abierto sólo para estos casos de fetos con malformaciones.

Esta ley de aborto no pretende, ni de lejos combatir el aborto: no contiene ni una sola medida para prevenir los embarazos no deseados. Tampoco creo que una vez aprobada aumenten significativamente los abortos clandestinos. No estamos en los años 70 ni 80, ni vivimos en Latinoamérica o África.  Llevamos 30 años de derechos asentados, hay una historia y un saber colectivo que no vamos a olvidar. Los viajes, internet, las organizaciones feministas…es posible que ahora una mujer en lugar de acudir a una capital de provincia para abortar, tenga que desplazarse, quizá incluso por el mismo dinero y recorriendo la misma distancia, a la frontera portuguesa o francesa en donde, seguramente, se abrirán clínicas para esta demanda concreta. Vamos a continuar abortando lo que necesitemos, por supuesto.

Lo aberrante e intolerable de esta ley es su espíritu, pues toda ella está pensada para humillarnos a las mujeres, para devolvernos a la minoría de edad franquista, para demostrar que el poder del estado, el poder patriarcal, una concepción muy concreta de la sexualidad, de los roles sexuales y sociales y de la familia, está por encima de nuestra autodeterminación como mujeres. Desde luego es muy cierto que ésta es una ley anti-mujeres y no anti aborto. De repente, las mujeres españolas nos encontramos con que si abortamos no somos responsables de nada, como las niñas pequeñas, y que los únicos responsables del delito son los profesionales que realizan el aborto. Es verdad que las feministas llevamos décadas pidiendo que el aborto salga del código penal, pero  nos referíamos a eso: al aborto, y no a las mujeres.

Lo que esta ley hace es convertirnos en víctimas irresponsables de nuestras propias decisiones tomadas como adultas, como personas libres y conscientes de nuestros actos; nos convierte en menores. En los países gobernados por la religión o en las dictaduras, todas ellas fuertemente patriarcales, las mujeres no son responsables penales de determinadas conductas que son delito, en cambio, si las cometen los hombres. Esto no es una ventaja para ellas, aunque pueda suponer librarse del castigo concreto. A cambio de ese librarse de una pena concreta lo que se hace es someterlas a un castigo perpetuo: el de la absoluta desigualdad y sometimiento. No son castigadas porque se entiende que no son dueñas de sí mismas. Por eso los castigados son los hombres, sus padres o maridos, porque se supone que son sus dueños. Los hombres son libres y dueños de sí, aunque sea para delinquir; se les supone capacidad de decisión para elegir cometer un delito o no; a las mujeres no se les reconoce siquiera esa capacidad. Exactamente ese mismo principio es el que introduce esta ley.

Y por si fuera poco la discusión política de la misma se está haciendo en muchas instancias a espaldas de las mujeres, sin mencionar siquiera que las únicas que nos quedamos embarazadas y las únicas que tenemos que enfrentarnos a la decisión de abortar o no, somos nosotras. No son pocos los medios y los comentaristas que han publicado comentarios sobre el aborto sin hacer una sola referencia a la voluntad u opinión de las mujeres. No estoy diciendo que seamos las únicas que podamos opinar públicamente pero desde luego no es posible discutir “del asunto” (como dice Rajoy) obviándonos. No sólo porque es algo que ocurre en nuestro cuerpo, que nos ocurre sólo a nosotras, sino porque, además y en todo caso, finalmente sólo nosotras tomaremos la decisión de abortar o no, con ley o sin ella.

En ese sentido la rebelión de los barones del PP me parece muy bien, pero la ley es inadmisible contemple el supuesto de  malformación o no; y no porque lo digan los barones del PP, los profesores de derecho o los editorialistas. Es inadmisible porque las mujeres no estamos dispuestas a permitir este recorte de nuestros derechos, de nuestra libertad básica a autodeterminarnos; porque decimos que no a este intento de minorizarnos, no a esta humillación, no a la imposición de otra voluntad que la nuestra sobre nuestros cuerpos. Decimos que no a esta ley desde su primera letra hasta la última. Decimos que no a esta ley en su letra y en su espíritu.

21 de abril de 2013

8 de marzo en Trabenco


Acto coordinado por Pepa Martín, profesora, cooperativista del Colegio Trabenco del Pozo
y coordinadora del Colectivo Sororidad en el Día Internacional de la Mujer 2013.
Gracias, Pepa, por este uno más de tus muchos esfuerzos por conseguir un mundo más justo, solidario y en paz.

27 de marzo de 2013

Comunicado T.E.T.A.

Desde T.E.T.A (Tias Empoderadas con Tetas Armadas) queremos dar difusión al primer video-comunicado del Comando Sur y mostrar nuestro incondicional apoyo a las hermanas feministas de Málaga y a la procesión del Santisimo Coño Insumiso por el acoso mediático del que han sido objeto.
¡NI VÍCTIMAS NI PASIVAS!
¡FEMINISTAS COMBATIVAS!
¡Difunde y qué se corra la voz!
T.E.T.A
Comando Sur
http://vimeo.com/62543718

NI VÍCTIMAS NI PASIVAS. FEMINISTAS COMBATIVAS

17 de marzo de 2013

Una mirada crítica a Cincuenta sombras de Grey


Permitidme iniciar este pequeño texto con una declaración de “no intenciones”: no es mi intención censurar a la autora de esta trilogía, ni al fenómeno editorial que ha supuesto, ni mucho menos a los miles de mujeres, cuyas vidas sexuales supuestamente ha revolucionado encendiendo el fuego de miles de matrimonios, en palabras de las críticas publicadas en diferentes medios de comunicación. Conozco a muchas mujeres que han disfrutado mucho leyendo estos libros y quiero hacer explícito en primer lugar mi respeto por las opiniones y gustos de todas y cada una de ellas. Es a estas amigas y familiares a quienes dirijo mis reflexiones con el ánimo de compartir mis preocupaciones y pensamientos con todo mi cariño. Va por vosotras.
Tres ideas aparecen repetidamente a lo largo del libro (al menos del primero, que es el que yo me he leído) que refuerzan el imaginario colectivo al servicio del Patriarcado haciéndonos un flaco favor tanto a las mujeres como a los hombres impidiendo el establecimiento de relaciones sanas:

1.      La pureza, virginidad e inocencia de Anastasia
En el mundo actual, los medios de comunicación sexualizan a las mujeres más que nunca y desde edades cada vez más tempranas, sin embargo son estas tres cualidades, contextualizadas como virtudes, las que ensalzan la personalidad de la protagonista. Ana también se presenta como una mujer culta recién licenciada, emancipada de su familia desde hace tiempo, con una vida plena y libre. Estos otros aspectos del personaje no parecen entrar en contradicción con las anteriores a pesar de lo antagónicas que resulten a poco que reparemos en ello. Las mujeres recibimos constantemente estos mensajes contradictorios: se nos anima a hacer explícitos nuestros atributos físicos y a  vivir plenamente nuestra sexualidad, pero al mismo tiempo, se ensalza una moral que no es muy diferente de la del tiempo de nuestras pobrecitas abuelas.

 Entrega de la responsabilidad del placer al hombre
Se refuerza hasta la saciedad la idea de que podemos entregar nuestro placer al hombre. Se puede, pero lo deseable sería que una mujer sea dueña y responsable de su placer. La gran falacia de la habilidad de los hombres en la cama que aparece una y otra vez en escenas de cine, televisión y literatura ha sido y sigue siendo el origen principal de tantas frustraciones femeninas y masculinas en la cama y dinamita cualquier posibilidad de establecer relaciones sanas y plenas entre mujeres y hombres.     

 La asociación de la necesidad de control y los celos con el reconocimiento del amor verdadero
Continuamente a lo largo del libro, la protagonista analiza las conductas de quien llama jocosamente “acosador” y “obseso del control”. Ni a Ana ni a ninguna lectora se le escapa, ni la autora tiene ninguna intención de ocultar, que Christian Grey es principalmente un maltratador. Desde el principio, despliega todas las estrategias propias de control, aislamiento de la víctima, intimidación, etc. del Manual del maltrato. Mientras se normaliza la violencia en la relación, van apareciendo las presuntas causas del “trastorno” de Grey, que disculpan descaradamente su comportamiento. Difícilmente, esto sería una circunstancia eximente de culpa si todas las mujeres violadas en lo ancho y largo del planeta decidieran maltratar a sus futuras parejas. En cambio, una y otra vez, Anastasia minusvalora su propio sufrimiento frente al sufrimiento de él: su dolor frente al supuesto dolor emocional de él. Una y otra vez, se valoran más o menos los gestos de amor y entrega según provengan de uno o de otra: los te quieros de él valen más por escasos y porque le cuesta más expresarlos. Los cambios de humor contantes y la continua sensación de no ser capaz de evitarlos hagas lo que hagas. Todos estos elementos, con mayor o menor intensidad, son totalmente reconocibles por cualquier mujer que haya estado alguna vez atrapada en una relación desigual, que en definitiva, somos prácticamente todas. Lo que personalmente me resulta más preocupante es de nuevo la eterna ilusión del amor redentor, la creencia reforzada socialmente de que las mujeres, con nuestro amor, podemos salvar a quien queremos. Esta creencia es quizá la más dañina de todo el entramado patriarcal, porque nos hace ponernos en riesgo y buscar nuestra propia perdición. El amor puede ser transformador para quien ama, pero amar a alguien nunca garantiza su transformación.

Ante estas reflexiones, hay quien dirá que es ficción, que una cosa es la fantasía y otra muy distinta la realidad. No lo discuto, simplemente uno mi voz a la de todas aquellas personas que sí ven relación entre la violencia en los medios de comunicación, videojuegos, películas y medios de comunicación y su reproducción en la vida real. Quiero aportar mi grano de arena para una lectura crítica feminista que las lectoras de Cincuenta sombras puedan encontrar útil. Nada más.

Paz Blanco (socia del Colectivo Sororidad)

Miss Escaparate

Vídeo recomendado por Amelia Valcárcel por Facebook

Itziar Cantera Sojo - El tiempo de las mujeres

Brake the chain - traducción



Romper la cadena
Letra de Tena Clark
Música de Tena Clark/Tim Heintz       Traducción de Paz Blanco

-Introducción-
Levanto mis brazos al cielo
de rodillas, ruego
Ya no tengo miedo
Atravesaré esa puerta
Camina, baila, rebélate
Camina, baila, rebélate

Puedo ver un mundo en el que vivamos
todas seguras y libres de opresión
sin más violaciones, sin incesto y sin abusos
Las mujeres no somos posesiones

Nunca he sido tuya, ni siquiera me conoces      No soy invisible, soy sencillamente maravillosa        Por primera vez, siento que mi corazón se rebela. Me siento viva, me siento extraordinaria

Bailo porque amo
Bailo porque sueño
Bailo para decir basta
Bailo para dejar de gritar
Bailo para romper las normas
Bailo para mitigar el dolor
Bailo para volver las cosas del revés
Es hora de romper la cadena, oh sí
Romper la cadena
Baila, levántate
Baila, levántate

En medio de esta locura, seguiremos en pie. Sé que hay un mundo mejor. Toma de la mano a tus hermanas y hermanos. Lleguemos a cada mujer y a cada niña

Este es mi cuerpo, mi cuerpo sagrado
No más excusas, no más abusos
Somos madres, somos maestras,
Somos criaturas hermosas, maravillosas

Bailo porque amo
Bailo porque sueño
Bailo para decir basta
Bailo para dejar de gritar
Bailo para romper las normas
Bailo para mitigar el dolor
Bailo para volver las cosas del revés
Es hora de romper la cadena, oh sí
Romper la cadena
Baila, rebélate
Baila, rebélate

[Parte instrumental]

Baila, rebélate
Baila, rebélate

¿Me ayudarás, hermana?, ¿te rebelarás, hermana? x4

Baila, rebélate
Baila, rebélate

¿Me ayudarás, hermana?, ¿te rebelarás, hermana? x4

Este es mi cuerpo, mi cuerpo sagrado
No más excusas, no más abusos
Somos madres, somos maestras,
Somos criaturas hermosas, maravillosas
Bailo porque amo
Bailo porque sueño
Bailo para decir basta
Bailo para dejar de gritar
Bailo para romper las normas
Bailo para mitigar el dolor
Bailo para volver las cosas del revés
Es hora de romper la cadena, oh sí
Romper la cadena

9 de marzo de 2013

La peluca de Luca

¿Quién lo ha decidido? Los padres de los padres de los padres de los padres de alguien...

14 de febrero de 2013

One Billion Rising

"Batucada por una vida sin violencia sexual" se suma a las miles de acciones que se van a celebrar en 184 países del mundo. Más de 80 personas participarán en una de las convocatorias de Madrid. El programa incluye tres pases y cuatro coreografías que nos prometen estar en movimiento durante casi dos horas en la Plaza de Agustín Lara, en Lavapiés. Nuestra consigna es manifestarnos y bailar de manera colectiva y multitudinaria como un acto liberador y de protesta. Ese día, en Feminicidio.net le daremos una cobertura especial al evento mundial y transmitiremos por streaming la performance. ¿Te apuntas?


Cuestión de prioridades

Esta era la noticia:

Un matrimonio de jubilados de nacionalidad española, residente en Calvià (Mallorca) fue hallado muerto al mediodía de ayer en su domicilio […] en la vivienda fue encontrada una carta en la que el hombre, de 68 años, y la mujer, de 67, explicaban que habían acordado quitarse la vida ante la imposibilidad de afrontar los pagos de su vivienda y tras haber recibido un aviso de desahucio. El matrimonio adeudaba presuntamente alrededor de 65.000 euros” (El País, miércoles 13 de febrero de 2013, página 14)
Me enteré ayer, en el telediario de la noche. Abandonando mi propósito de no comprar el periódico más que en caso de extrema necesidad -y hoy consideré que lo era- pasé por el kiosko y a falta de mejor oferta, compré El País. Pensé que encontraría la noticia en portada -era para que lo fuera- pero no. La portada daba cuenta de la visita de Mario Draghi,presidente del Banco Central Europeo (con foto incluida en la que el presidente del Parlamento español hacía una mueca despectiva a la periodista como diciendo: "por favor, no moleste a este señor". El señor en cuestión, mientras tanto,reía)La portada también se refería al PP/Bárcenas y a la renuncia del papa (que ocupa, en las páginas interiores, ni más ni menos que siete páginas, sí, sí, SIETE páginas completas con todos los pormenores (¿cómo es que se puede escribir tanto de un gesto tan normal como renunciar, me pregunto yo? ¿será por la falta de costumbre en este país?)).
Para saber de la pareja de Calvià tuve que esperar hasta la página 14. La noticia aparecía como perdida, media columna, a la derecha, pequeña e insignificante. Ocupaba un rincón de esa página que decía que el PP se vio obligado a aceptar la Iniciativa Legislativa Popular presentada por la Plataforma de Afectados por la Hipoteca. No tenían previsto aceptar la iniciativa, al contrario, ya habían anunciado que no lo harían a pesar de que se habían recogido casi el triple de las firmas necesarias (1.402.854). En cambio sí estaban dispuestos a considerar otra ILP que reunió las 500 mil firmas necesarias: la que quiere que las corridas de toros se declaren bien de interés cultural. La pareja de Calvià no murió en vano porque finalmente fue esa noticia la que torció el destino que quería marcar la mayoría absoluta de los populares.
Un poco más adelante, en Gente, El País le dedica una columna entera al segundo embarazo de Penélope Cruz y Javier Bardem.Unas cuantas columnas más merecieron -foto incluida- Guillermo y Kate paseando, también ella, su embarazo en una playa.
Frente a la renuncia del papa, con la que hoy de nuevo abrió el telediario, el extinto matrimonio de Calvià mereció tan sólo unos segundos. Del que hoy se ahorcó en Alicante cuando iba a ser desahuciado, nada supimos.
Cuestión de prioridades.
Y que luego no pregunten por qué nos indignamos.
Roxana Volio
(socia del Colectivo Sororidad)